domingo, agosto 05, 2007

Vicios


(Texto humorístico)
A veces, sobretodo cuando llevo varias noches sin dormir bien, me da por pensar que debería de darme al vicio. Entonces me tomo un relajante muscular o, si tengo en suerte una botella, unos tequilas. Si después de eso tengo una noche de buen sueño, abandono la idea de mi perdición y me entrego de nuevo a mi apacible vida. Si en cambio sigo durmiendo mal, comprendo que voy por buen camino a mi perdición, pero dejo de tomar esos pequeños vicios y los reservo para ocasiones especiales, como cuando me da la ciática o hay fiesta, porque, ¿para qué desperdiciar? lf.

Imagen original de Kitagawa

viernes, agosto 03, 2007

Erosión, efímera belleza

Árbol genealógico
Zhang Huan
2001
Fuji archival c-print


En una noche de chelas y profundas disertaciones sobre el ser, el buen Alkmene dijo con boca de profeta "Yo, creo en la erosión" y luego nos explicó cómo somos la roca, y las relaciones con el mundo, las personas y las propias emociones en ser, en tensión, lo que nos erosiona. Aunque los días siguientes a la disertación reflexioné sobre la idea, luego esta se tumbó a dormir una siesta de meses hasta ayer que salí del metro Gran Vía y me topé con una foto tamaño espectacular de Zhang Huan.

Yo había visto la serie de fotos
Árbol genealógico en algún lado, y sin pensarlo dos veces crucé la calle y entré a la exposición. Yo no tengo ni puñetera idea de arte, y menos de arte contemporáneo, así que ver además de las fotos que ya conocía y que me gustan por los ideogramas y por el eco que hacen en mi memoria de Pillow Book, ver fotos de ese hombre vestido con una aramadura de carne cruda y una cola de madera en un montón de arena, o cubierto de semillas dentro de una jaula con palomas no me hizo sentir admiración, sino repulsión. Vale, que el hombre te pone a pensar, pero que uno no sabe muy bien qué sentir frente a lo que hace... hasta que algo te toca.

Zhang Huan en un templo budista quemando incienso, comprando sus cenizas para hacer esculturas, probando mezclas con agua y resistol para comprobar la resistencia del material hasta ceder ante lo efímero: llenan con las cenizas un gran molde, luego lo retiran. El resultado es un Buddha creado a presión, con las plegarias de la gente. Un Buddha que desde el momento de su creación se ha ido erosionando: cuando alguien pasa frente a él y crea una ligera brisa, cuando un grano de ceniza cede sobre su propio peso, cuando la tierra vibra, Buddha se erosiona y poco a poco se desintegra, muere. Quizá de ese Buddha no quede más que el video. Luego hacia adentro la vista: ¿cuántas veladoras? ¿Cuántas aves marías con sabor a infancia, cuántos lamentos carentes de razón, con esperanza? ... los conjuros en las libretas, los versos ajenos insistentes en la frente, los deseos florecidos a mitad de la calle, acallados al doblar la esquina. Lenta la cera se escurre y quema, nada queda. Entonces volvieron a mí las palabras de Alkmene: "Yo creo en la erosión"... una rara, efímera belleza.lf



martes, julio 31, 2007

Diario de verano: Salamandrina lingüística

Hoy el día ha estado lleno de sorpresas: primero volvió el trabajo extra-tesístico, luego me ví contagiándole a una amiga las necias y caras pasiones por los cómics y las tintas de dibujo, y al final del día, huyendo del calor de los 40ºs ví por primera vez dos salamandrinas cortejándose en la terraza de un bar. Hablábamos de las traducciones de baladas húngaras, de la obsesión por corregir los textos y de las costumbres de socialización mexicanas cuando le preguntamos a un buen amigo por qué los españoles no saben estar en su casa "¿Para qué?" -respondió él- "si hay tanto que ver en el mundo. ¡Mira ahí, ahí hay dos salamandrinas persiguiéndose bajo la farola!" y la observación no era metafórica. "Son dos lagartijas" dije, "Que no, que son salamandrinas" y entonces nos acercamos a ver los animalitos: dos lagartijas güeras con grandes ojos negros y dedos redonditos.

Pedimos otra chela y seguimos hablando de cosas varias hasta que caí, como hago últimamente, en esa disertación en la que afirmo que la investigación lingüística se encuentra en una fase descriptiva, en la que los avances de la lingüística cognitiva, sopesados con la psicolingüística y comparados con la aplicada no dan resultados contundentes: se nos sigue escapando la esencia de la producción del lenguaje, de su comprensión y continua recreación, y si algo llegamos a vislumbrar será acaso la punta de una uña de la patita izquierda de la salamandra lingüística. Lo nuestro es observar, preguntar (o al revés) y proponer respuestas, siempre sin certeza.

Entonces el Jimmy preguntó "¿Pero te gusta más la literatura que lo que haces?" Y tuve un momento de flaqueza, porque la literatura es por sí misma de una belleza arrebatadora, pero la lingüística me regala siempre sorpresas que dan por lo menos la ilusión del orden y el conocimiento. Imaginen a la Blu sentada frente a su mac leyendo una nómina de léxico disponible, específicamente el centro "Profesiones y oficios". Aquello empieza con una lista bastante previsible maestro, abogado, doctor y se va alargando gerente, secretaria y retejiendo en una homogeneidad somnífera estudiante, camarero, cuando de pronto aparece vagabundo ¿Vagabundo? ¿Ser vagabundo puede considerarse una profesión u oficio? y luego más, espectador, mentor, prisionero... y de pronto sonrío con la idea: la asociación ha escapado a "profesiones y oficios" para hablar de la "condición humana". En el primero uno elige como parte de su destino ser panadero, técnico, electricista, en el segundo el destino impone espectador, prisionero, enfermo. Y en esos momentos, en los que creo atisbar un movimiento del pensamiento en los que me parece ver en el lenguaje las condiciones más primigenias de la humanidad, soy inmensamente feliz, como si poseyera un secreto de poderes inmensurables, como si acabara de revivir la elegía diez de Stanescu, y la entendiera. Entonces tengo que admitirlo: sí, a veces la lingüística me gusta más que la literatura.

Suspiro profunda y acaloradamente en la media noche madrileña, lo que no le he dicho a Jimmy es que la mayoría de los lingüístas me tirarían a loca (lo que es cierto) y que seguramente descartarían estas interpretaciones del corpus como "poco fundamentadas", y que además detrás de esas ilusiones de conocimiento hay un chingo y medio de curro, mientras que para leer a Stanescu he necesitado sólo un golpe de destino que me llevara a la mesa en la que descansaba su libro en medio de un antiguo pueblo feudal español. De pronto la literatura y la lingüística son para mí como esas dos salamandrinas en la terraza, una persiguiendo a la otra entre las luces y sombras de la noche para acabar juntas en la madrugada, acurrucadas en la misma madriguera. lf

domingo, julio 29, 2007

Diario de verano, domingo 39ºs


Tengo que salir y levantar el toldo, pienso tumbada en el sillón verde mientras pondero el inexplicable milagro que trajo nubes a esta tarde y ha disminuído de 41 a 39ºs. Pero no me levanto y sigo ahí tumbada, como la desnuda de Modigliani con el cojín amarillo reblandeciendo las facciones de un sueño post-amatorio, con esa pared roja haciendo tiernos esos enormes senos puestos al cielo, con esas caderas ligeramente torcidas para que Modigliani pueda verlas bien, y pintarlas como si fueran una promesa. Yo no estoy desnuda, ni tengo el cabello rojizo, ni soy una promesa, pero estoy deliciosamente tumbada en el sillón verde, ponderando el milagro de las nubes en una tarde de verano.

No me levanto a subir el toldo, en parte porque eso implicaría más violencia que la de mi cuerpo levantado. Tendría que abrir la puerta de la terraza, esa corrediza a la que se le ha roto la rueda que permite su fácil desliz, de manera que abrir la puerta implica levantarla y arrastrarla a un lado construyendo con ello un ruido corto más detestable, metálico y profundo, como si cada vez que uno abriese la puerta triturara un puñado de nueces de cobre, dispersando sobre el suelo infinitas astillas dolorosas.

No la he visto, pero el persianista me dijo que eso era lo que le pasaba a la puerta "Tiene la rueda rota", y yo le creí, y ahora pensar en la puerta es pensar en la rueda rota. Cómo se parecen todas las cosas, pensar en la puerta y en la rueda rota es como pensar en la loca del pueblo. Hace meses que no la vemos. Antes andaba por ahí, casi siempre descalza y con los pies hechos un Cristo de sangre y suciedad. Andaba por las calles del pueblo, con su flacura tirándole una joroba y los ojos bien abiertos, viendo, en primer plano su mano hecha un gesto de cigarro, a veces con él, otras sólo imaginario, y luego el mundo, la calle comercial, los autos, los establecimientos y los transeúntes. Yo. Yo estoy frente a ella y ella me mira con sus ojos claros y sus cabellos enmarañados, me mira y fuma y no detiene su paso ensangrentado, me mira y por un instante me sabe: yo, quién y cómo soy, y existo en su mundo siempre andado, una fracción de segundo. Luego su mirada me traspasa, no soy para ella puerta ni rueda rota, ceso de existir, y ella sigue andando con su ropa nueva pero sucia, con una madre o una hermana o una tía en algún lugar comprándole siempre zapatos nuevos que ella pierde en cualquier plaza. Pero no todos son como yo, hay gente o cosas que para ella existen y entonces la puerta hace un chirrido y se abre y toda ella se transforma. De pronto su gesto es algo más que el de la espera, anda con más violencia, no necesariamente más rápido, sólo con más fuerza; pierde un poco el equilibrio y se tambalea, pero no como un borracho, sino como alguien que pesa demasiado y no puede controlar su propia carga, y entonces su rostro se descompone, siempre en sufrimiento, y sus ojos se llenan de dolor y de rabia y grita cosas. Casi siempre nos manda a todos a la mierda, tres veces, siempre tres veces; pero otras, las astillas de sus recuerdos se cuelan al mundo y ella anda por ahí, repitiendo también tres veces sus confidencias, como cuando recitó los trozos de una canción en la que un gato gris o azul le endulzaba los labios y luego escapaba por la ventana, y así hasta que quién sabe cómo se cierra la puerta.

Tengo sed y la piel sudorosa. Si alguien me raspara la piel con una espátula, se iría rompiendo en blancas grietas una delgada pero bien formada capa de sal. Podría recoger de mi cuerpo kilos de sal, sal humana, no sal de lágrimas, sal de piel, de cuerpo, de divagaciones de una tarde de verano en un sillón verde. Sería peligrosa, con ella se podría amasar una rueda blanca y poco estable, una nueva piedra de la locura, una locura que iniciaría ponderando el milagro de las nubes en una tarde de verano.lf.

viernes, julio 27, 2007

The unstrung thesis, Huiquihomenaje a Gorey

Orden del día:
1.- Despertar soñando primero con mi madre dormida entre dulces diseños orientales, luego con lastimarme los pies descalzos en El ensayo de la ceguera, salir huyendo y encontrar en la puerta a Saramago, vestido con traje de tres piezas, un reloj de cadena de oro y lentes de Pessoa.
2.- Escribir el análisis correspondiente al centro de interés 8 "Juegos y distracciones" para la tesis (no es broma). Sonreír ante los vocablos insomnio, sentarse afuera, follar.
3.- Comer sardinas, sucumbir en un sueño sudoroso de tarde de 40 grados.
4.- Soñar otra vez con mi madre y yo en una casa muy grande con local para una pastelería.
5.- Despertar trabajosamente, beber café frente al ventilador releyendo a Gorey y sintiendo cargo de conciencia por no estar haciendo el análisis de la segunda nómina del centro de interés ocho.
6.- Ver a S. leer el poemario que le regalé y sentir una vergüenza en el estómago, parecida a los espasmos infantiles causados por comer demasiados garbanzos verdes con salsa valentina y mucho limón en el pueblo de mi abuela.
7.- Encontrar a Mr. Earbrass sufriendo un espasmo parecido, Huiquihomenajear y reír:

THE UNSTRUNG HARP, una página de la obra de Edward Gorey


Mr. Earbrass has been rashly skimming through the early chapters, which he has not looked at for months, and now sees TUH for what it is. Dreadful, dreadful, DREADFUL. He must be mad to go on enduring the unexquisite agony of writing when it all turns out drivel. Mad. Why didn't he become a spy? How does one become one? He will burn the MS. Why is there no fire? Why aren't there the makings of one? How did he get in the unused room on the third floor?

THE UNSTRUNG THESIS, huiquihomenaje a Gorey de lf

Mrs. Cat has been distractedly rewritting the last 8 minichapters of her thesis, which she hadn't even thought about in weeks cause she had been writing lousy erotic poems with schematic illustrations. Now she sees both, her thesis and her poems, for what they are. Dreadful, dreadful, DREADFUL. She must be mad to go on enduring the unexquisite agony of writing when it all turns out into some kind of strange metalinguistics, and no rhyme at all, in any case. Why didn't she become a rabbit? How does one become one? She can't burn the thesis, she needs the degree. Why is there no fire? Why aren't the makings of one, with marshamallows? How did she get into the unused room of her neighbours house?

Anden, vayan al:
Manifiesto por una literatura huiqui

8.- Vale. El análisis de la segunda nómina del centro de interés 8, me espera. ¿Por qué tengo la impresión de que somos los únicos que no andan por ahí de verano? ¿Será porque todos los de la barra de la derecha están viviendo la vida en vez de escribir su blog? (Joke) lf.

jueves, julio 26, 2007

¡Feliz tarde-cumpleaños al Gatoooooo!

El 17 de julio este blog cumplió dos años de vida. Descubro que desde entonces el diario personal ha disminuido sus entradas, pero a cambio han vuelto los garabujos, los intentos poéticos y... la desvergüenza digo yo (joke). Acabo de darme cuenta de que una amiga virtual, no del blog sino de la lingüística, me conoce mucho más de lo que creía por este espacio y por los otros que rondan por ahí. Pienso en cómo uno imagina a un posible lector y a la vez se va tejiendo una coraza para que el mundo, que puede leer y ver lo que aquí ponemos, no nos importe gran cosa. En el recuento de estos años guardo celosamente las nuevas y viejas amistades, las confidencias a voces y los mensajes cifrados, esta frágil, deliciosa existencia surgiendo del teclado cada noche. Feliz cumpleaños querido Gato lleva a otro Gato, no irás a parar debajo del escritorio, con el resto de las amadas libretas, no todavía al menos.

Let's laugh

martes, julio 24, 2007

Verano

En España, a medida que el verano avanza y los grados suben, la vida se sumerge lentamente en una atmósfera que sabe a sueño detenido. Las calles del pueblo se van vaciando, el número de motocicletas con su ruido infernal también disminuye, las señoras de más de cincuenta años se ponen faldas de flores y sentadas en el bar agitan vigorosamente abanicos de todos colores, las jóvenes se ponen tirantes, faldas diminutas, chanclas con las que es imposible caminar y andan por ahí con un cigarro o una paleta en la boca, jugando a ser irresistibles. Los perros sufren un jadeo insoportable, los murciélagos se ocultan, el bar de enfrente cierra por vacaciones. Al final nos quedaremos los chinos de la esquina y nosotros, solos en el pueblo. Soledad de verano de tesis... la última semana me he negado a ella. Con paciencia de joyero que hace filigrana me he dedicado a inventar y pulir un pequeño regalo, de volver de alguna manera a aquello que me ganó la visita imprevista de un joven en jeans raídos con un Inventario o una Rayuela bajo el brazo. El resultado, a pesar de mis esfuerzos, es un cachito de metal escupido por la tierra y dulcemente pulido con mis manos: una pepita de cobre con sabor a verano. lf.