Nos dieron la becaaaaaa!
anhadire mas palabras de regreso del viaje con un teclado espanhol jijijijiji
fiesta! fiesta! fiestaaaaaa!
sábado, julio 14, 2007
miércoles, julio 11, 2007
París: queso, pan, vino... e internet "gratis"
Salimos en la madrugada, llegamos dormidos y la primera mañana en París nos supo a prisa entre calles arboladas y edificios, muchos, todos, bien pintados, bien bonitos... llegamos por fin al congreso. Cosa rara: acentos de español de todas partes (todo menos erres guturales) eméritas calvas eruditas, mujeres de tacón, labios rojos y bolsos atestados de libros. Afortunadamente había ahí voces familiares y abrazos dispuestos a escapar de todo, antiguas voces amigas que conocedoras del paisaje nos guiaron por los puentes hasta el barrio latino. Sí: París es escalofriantemente hermosa, uno la camina, va y viene, y sigue siendo hermosa. Da miedo, hasta los clochards se ven bien. Lo único que va mal es la ecodomía: todo es carísimo. Así que hemos vuelto a la antigua estrategia del super y aquello fue una revelación olfativa: el super huele a queso ¡es el cielo! Hoy vivimos de queso, pan y vino, hemos visitado también la patiserie, y con esta deliciosa masticación vamos asimilando los trazos siniguales que por la mañana nos llenaron los ojos de los impresionistas. Nos duelen las patitas de tanto andar, pero da igual, al rato nos escaparemos de nuevo a ver edificios y gente bonita, a oirla mascullar esta lengua nasal, a reirnos de su aparente solemnidad y es que eso es lo que les falta, reírse más en público de tanto bienestar. lf.
PD. La reunión de blogueros se ha fijado: mañana, a las 9pm, en las rejas del Panteón. ¿No les encanta? “Blogueros requetevivitos sin rostro se reconocen frente al panteón”
PD. La reunión de blogueros se ha fijado: mañana, a las 9pm, en las rejas del Panteón. ¿No les encanta? “Blogueros requetevivitos sin rostro se reconocen frente al panteón”
domingo, julio 08, 2007
Cuentan de París...

Entre las damas de mi familia París es el sueño del viaje romántico que nadie ha hecho; para la familia de S., es una ciudad preciosa que hay que conocer; para mis amistades viajeras ha sido el viaje más caro; para S. es sinónimo de congreso, consulta de la Biblioteca Nacional (a la que no voy a entrar porque eso también lo cobran) y reencuentro con las buenas amistades mexicanas. Para mí no es ninguna de las anteriores (bueno, lo de los amigos mexicanos sí). Voy con escepticismo: temo que sea como un pastel de quince años, como Vienna con la gente llevando a sus galgos con -10º a mear frente al museo donde duerme el beso de Klimt y con sus supermercados que de tan lujosos son un insulto para el tercer mundo. Pero como a Vienna, voy pre-enamorada de los museos: dispuesta a lamer con los ojos los colores a mis manos prohibidos. Me entusiasma ver a S. hablando de sus tesoros pliegos de cordel con dibujitos y todo, pensar en el río, imaginar andando por ahí a la Maga, ver su rostro tras las peceras con aletas de colores. Quiero ver a la gente, comer su pan, fumar sus cigarros (aunque ya no fumo), ver si también a ellos puedo sacarles una sonrisa con mis bobadas o si neta son tan alzados, y quien sabe, conocer a cierto bloguero responsable del nacimiento de este blog, quizá a la mujer que en una noche de llanto se puso un cinturón de cinta adhesiva susurrando "FRÁGIL". Voy a París, pero no al París que me inculcaron los sueños guajiros de mis tías, ni al que me venden las agencias de viaje, ni al que propone el programa del Congreso, voy al París leído e imaginado, al que me de tiempo en tres tristes días, al que se deje conocer a pasos perdidos. Vale. Lo admito. Voy con ganas, camufladas, pero ganas. lf.
P.D. Hasta ayer pensaba que el verbo era "camuflajear" no "camuflar"... me gusta más el mío, es como "pantunfla" que es más acolchada que "pantufla" o "mounstruo" que suena más oscuro que "monstruo".
Vale: Voy con ganas, camuflajeadas, pero ganas :)
viernes, julio 06, 2007
36ºs Empieza el verano de a de veras

Ayer y hoy han sido para mí días de productividad académica ínfima. No han sido de productividad nula porque un mínimo de orgullo y responsabilidad me muerden el cuello cada noche. La causa es sencilla, estoy nerviosa y el calor apendeja... y a uno no le quedan ganas más que de existir como si fuera domingo. Hoy hemos llegado, otra vez, a 36ºs, con eso quiero decir 36ºs madrileños, es decir sin humedad. Así que ahí andamos arrastrando botellas de agua mientras las vías respiratorias gimen crackeladas y la nariz amenaza con desbordarse no sólo con la penosa espontaneidad de la alergia, sino también con ríos de sangre veraniega. En eso andaba la tarde cuando me dejé caer en el sillón verde y pensé: "Si yo fuera princesa tendría un abanico gigante (odio los aires acondicionados), un delfín vaporizando a mis pies, buena musiquita de fondo y una obra de títeres ejecutada sólo para mí". Pero como no soy princesa y los delfines no vaporizan cuando uno se los pide, me conformé con jugar con la wacom para por lo menos dejar constancia de este apendeje veraniego lleno de incertidumbre. lf.
P.D. Alkmene prometió actualizar pronto y, Salamandra mía ¿valerá de algo que yo pida que no te vayas?
jueves, julio 05, 2007
"Chicle" como adjetivo, para el Honorable Diccionario Ratonil
No se engañen, lo que sigue no es una entrada pura y meramente lingüística, sino filosófica. Debo sin embargo advertir que mi explicación y disertación sobre la palabra "chicle" como adjetivo, puede ser errónea, pues se trata de un concepto desarrollado y acuñado por Random Access Rat quien, por extraños motivos, no se decide todavía a tener un blog. Así, me aventuro a registrar el origen de este nuevo uso del vocablo "chicle" como adjetivo, que no es una invención mía.
Se trata de un uso metafórico que parte de la voz nahua original tzictli para designar a la " 2. m. Gomorresina que fluye del tronco del chicozapote haciéndole incisiones al empezar la estación lluviosa. Es masticatorio, usado por el pueblo y se vende en panes." (DRAE) Yo nunca he visto que se venda el chicle en panes, pero bueno, no creo que la reacción casi permanente de sorpresa e incredulidad que me causan las definiciones del DRAE sea exclusivamente mía... así que, volviendo a lo nuestro, el vocablo "chicle", en el sentido lingüístico, se usa como adjetivo para designar aquellas cosas que tengan las mismas propiedades físicas que el chicle. Así, se aplicará a cosas estirables, alargables y re-compactables. En el sentido filosófico, se trata de un concepto que puede mejorar la calidad de vida de cualquier ser pseudo-académico o pseudo-escribiente: en vez de agobiarnos con las 500 páginas que debemos llenar para la tesis, pensemos en que se trata de una tesis-chicle, y que lo que ahora tenemos, que son poco más de 250, puede estirarse lleno de detalles y disertaciones hasta llegar a las 500 páginas. A la inversa, en vez de torturarnos por no comprender porqué tenemos que reducir una comunicación de 28 páginas para un congreso virtual que publicará virtualmente sus actas, a un límite de 5 ridículas páginas (sí, 5), pensemos que se trata de una comunicación-chicle, que ese congreso se quede con sus 5 páginas, ya otra publicación se hará cargo de acoger el trabajo completo de 28. Este post también podría ser una entrada chicle y yo podría darles más ejemplos del uso de este vocablo como adjetivo, digamos cartas chicle, declaraciones chicle, novelas chicle. Algo me hace pensar que el adjetivo no es propio para poemas y cuentos, pero seguramente se trata de prejuicios teórico-literarios. Ya lo sabe usted: no se mortifique por la escacez o abundancia de las cosas, piense que tienen las propiedades estiratorias y recompactables de un chicle, aplique el adjetivo, su vida será mucho más fácil y, no se deje engañar: este siglo el chicle se vende procesado y en paquetitos, normalmente de 5, y no en su forma primigenia, descansando sobre blandos panes. lf.
Se trata de un uso metafórico que parte de la voz nahua original tzictli para designar a la " 2. m. Gomorresina que fluye del tronco del chicozapote haciéndole incisiones al empezar la estación lluviosa. Es masticatorio, usado por el pueblo y se vende en panes." (DRAE) Yo nunca he visto que se venda el chicle en panes, pero bueno, no creo que la reacción casi permanente de sorpresa e incredulidad que me causan las definiciones del DRAE sea exclusivamente mía... así que, volviendo a lo nuestro, el vocablo "chicle", en el sentido lingüístico, se usa como adjetivo para designar aquellas cosas que tengan las mismas propiedades físicas que el chicle. Así, se aplicará a cosas estirables, alargables y re-compactables. En el sentido filosófico, se trata de un concepto que puede mejorar la calidad de vida de cualquier ser pseudo-académico o pseudo-escribiente: en vez de agobiarnos con las 500 páginas que debemos llenar para la tesis, pensemos en que se trata de una tesis-chicle, y que lo que ahora tenemos, que son poco más de 250, puede estirarse lleno de detalles y disertaciones hasta llegar a las 500 páginas. A la inversa, en vez de torturarnos por no comprender porqué tenemos que reducir una comunicación de 28 páginas para un congreso virtual que publicará virtualmente sus actas, a un límite de 5 ridículas páginas (sí, 5), pensemos que se trata de una comunicación-chicle, que ese congreso se quede con sus 5 páginas, ya otra publicación se hará cargo de acoger el trabajo completo de 28. Este post también podría ser una entrada chicle y yo podría darles más ejemplos del uso de este vocablo como adjetivo, digamos cartas chicle, declaraciones chicle, novelas chicle. Algo me hace pensar que el adjetivo no es propio para poemas y cuentos, pero seguramente se trata de prejuicios teórico-literarios. Ya lo sabe usted: no se mortifique por la escacez o abundancia de las cosas, piense que tienen las propiedades estiratorias y recompactables de un chicle, aplique el adjetivo, su vida será mucho más fácil y, no se deje engañar: este siglo el chicle se vende procesado y en paquetitos, normalmente de 5, y no en su forma primigenia, descansando sobre blandos panes. lf.
martes, julio 03, 2007
La imaginación del persianista

Hay gente cuyo trabajo requiere que entren en casas ajenas. Al no ser visitas sino más bien reparadores de cosas (a menos que sean ladrones como le sucedió a Malversando), suelen encontrar las casas en su estado normal de existencia (en nuestro caso un poco polvosa y desordenada) o incluso deterioradas. Es decir, nadie arregla o limpia su casa especialmente para recibir al plomero, y éste, en el peor de los casos puede encontarla patas arriba y medio inundada.
Hoy entró a nuestra casa un persianista. No, nada que ver con las alfombras ni con los cuentos de Ceylán, se trata de alguien cuyo oficio es arreglar ese gran invento español de las persianas de seguridad (que fundamentalmente protegen del maldito verano). No es la primera vez que viene uno, la puerta de la terraza tiene un déficit de atención por lo que frecuentemente tiene comportamientos erráticos, pero lo que a los otros persianistas les había llamado la atención, eran las mac "¿Es eso un mac?... ¡Qué chulo!... ¿son los de los i-pod verdad?" y se iban de casa sin ver gran cosa el polvo o el desorden, pensando en esos ordenadores blancos con manzanita. Este persianista entró a la casa llena de libros y colores arrumbados por aquí y por allá. Nos explicó que la puerta no corría bien porque se le había roto una rueda pero que no sabía si eso lo cubría el seguro. Desmanteló la parte superior de la puerta y arregló la persiana. Luego, antes de volver a cerrar la parte del mecanismo, nos explicó por qué se rompe todo el tiempo y nos dijo que para que la persiana "no sufriera" había que dejarla del todo arriba o abajo. La subió y dijo, "Aquí la persiana no sufre", luego la bajó y repitió "Aquí tampoco sufre", y luego dejándola a medio abrir dijo "Aquí es donde la persiana más sufre, le cuelga todo el peso y entonces sufre mucho". Yo que había pensado siempre que eran las cosas animadas las que sufrían y que las inanimadas sólo "se desgastaban", estaba a punto de echarme a llorar por nuestra insensibilidad con la persiana. Nunca pensé que la erosión propia de las cosas en uso implicara ningún sufrimiento. "Pero bueno, esto es sólo un consejo" terminó por decir el persianista mientras yo pensaba que aquel era un hombre que comprendía bien su trabajo.
Llenó un papelito mientras bebía un vaso con agua y cuando me pidió que firmara nos dijo "Y ahora me tenéis que decir para qué son las canicas, que si no, esta noche no voy a dormir". Le explicamos que las canicas en la base de la gardenia, la mantienen alejada del contacto directo con el agua y que la rodean de humedad sin que se le pudran las raíces. Entonces dijo: "Claro. Lo que pasa es que os podéis imaginar lo que queráis de esas canicas, que reflejan el sol desde abajo, o que el cristal... qué se yo! Iba a estar en la noche imaginándome toda clase de cosas", y es que hay que tener un trabajo que implique meterse en las casas de la gente para poder imaginar la cantidad de excentricidades que deben ver. Satisfecha su curiosidad, el persianista tomo su papel, se despidió y entonces dejó nuestra casa convertida en un paraje de persianas sufridas consoladas por una gardenia con canicas que irradian luz en su complejo de sol. lf.
domingo, julio 01, 2007
Typical Spanish Karaoke

La semana pasada, después de devorar deliciosas y auténticas pizzas italianas, se me ocurrió decir, como quien no quiere la cosa, "¿Y por qué no vamos al Karaoke?". Mi experiencia con el karaoke se reducía a haber visto varias veces la secuencia en la que los personajes de Lost in Translation cantan con peluca rosa y camiseta militar amarilla en un edificio alto y moderno en Tokio. El Karaoke lo habíamos visto desde siempre, en la que hemos bautizado como la calle de los inmigrantes, porque tiene una cafetería rumana (con su respectivo menú en rumano), la tienda de comida colombiana, un restaurante chino, una tienda de chinos y un locutorio ¡ah! y el Typical Spanish Karaoke que siempre está cerrado. Pues para mi sorpresa y horror de S. todos aceptaron, y ahí vamos al antro. Estaba abierto y vacío, a la derecha estaban las tragaperras (tragamonedas, que son el mal más escandaloso de todos los bares españoles superando con mucho a los gritos de cualquier borracho triste o alegre), una mesa de billar con una pantalla donde proyectaban fotos de los clientes cantando y algunos videos, en medio la barra y en otra esquina un pequeño escenario con tarima, dos micrófonos y un par de televisiones colgadas del techo. Alkmene juraba que le hacían falta chupitos para subir, Ni estaba listísima para el escenario, yo me preguntaba cómo se me había ocurrido lo del karaoke y S. nos advertía que ni de chiste subiría con nosotros. Fue llegando más gente pero no hizo falta más que una chela y ahí estábamos cantando, o más bien, intentando cantar, "Una rosa" de Mecano, que a saber, era una de las pocas canciones que nos sabíamos una italiana, una mexicana y el buen madrileño. Sólo S. nos aplaudió. Como el derecho a cantar lo daba cada cerveza, Ni y Alkmene se pusieron a revisar el catálogo de canciones disponibles, era increíble, Ni se sabía hasta las que ni Alkmene, así concluimos que un buen examen de integración cultural podría hacerse con canciones de moda del país (y yo claramente sacaría -3). Luego de subir una vez, aunque ya había más gente, da lo mismo aullar una segunda y hasta tercera vez. Alkmene y Ni cantaron en total 6 finalmente aplaudidos por el público conocedor. Y es que eso es así: en el Typical Spanish Karaoke nadie tiene por qué saber cantar, sino animarse, en todo caso el ridículo natural de quien se aventura en lo que no es lo suyo, está permitido. Si cantas fatal te miran poco y no te aplauden, pero no te gritan que apestas ni nada así, si cantas una no tan mal, ya te aplauden, pero si además de todo cantas una que se sepan y les da por hacerte coro, eres el rey del karaoke. Al final de la noche había cola para cantar, eso sí, como España sigue atrapada en los 80s aquello era Alaska y Dinarama, Mi clavelito y otra de alguien que tristemente pierde el coche en el que ha invertido todos sus ahorros.
¡Qué risa! Las ganas que tengo de llevar Chilanga Banda cantada por los Tacubos sólo para ver sus caras ¿creen que nos aplaudan? Digo, por lo menos por pronunciar tanta exótica "ch" ¿no?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)